Capítulo 44: Una ayuda oportuna.

Han pasado unos días desde que Bella comenzó a trabajar como sirvienta en la mansión Kicher. Siempre trataba de evitar estar cerca de DK y Deanne, quienes nunca perdían la oportunidad de intentar humillarla como si no estuviera ya en el fondo:

—¿Terminaste de limpiar el piso de la cocina?

—Sí, ¿ne...

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