Capítulo 8 Premio

Por Leonardo

Esta noche supe más de Valentina que durante los cinco años que fue mi esposa.

Me quedé petrificado cuando el imbécil de mi primo le besó la mano y la halagó de todas las formas posibles, hablaba de ella como su fuese su propia abuelita, con cariño y respeto.

También comenzó a detall...

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