Capítulo 28 Negación

El aroma a antiséptico y a paredes humedas se impregnaba en la pequeña habitación. Me encerré en el cuarto con Rosa. Dejé que mi herida descansara un poco, y me recosté mirando hacia el techo. Estaba rota. Herida como un colador y rota por dentro.

Tantas explicaciones, problemas y con los hombres S...

Inicia sesión y continúa leyendo