Capítulo 7 Ella

Me dejé caer sobre la cama y abracé la manta contra mi pecho. Rosa estaba a salvo. Eso era lo único que importaba.

Pero entonces, ¿por qué mis latidos no dejaban de gritar un nombre que no debería estar en mi cabeza? ¿Por que tenia que tensarme cada vez que su cuerpo rozaba el mío?

Me quede mirando ...

Inicia sesión y continúa leyendo