Capítulo 60 El peso de las alas rotas

—¿Y para qué quieres que responda esa pregunta? —Belinda tenía su mirada clavada en sus pies— tú no quieres nada conmigo, además, como tú lo has dicho; nosotros no debemos estar juntos.

Flor había estado buscando a sus amigos por todo el hospital, pero no los encontró. Después llegó al apartamento...

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