Capítulo 66 La luz que no supimos cuidar

Belinda volteó y vio a Alex de pie frente a ella.

—Alex —dijo Belinda mientras sentía cómo todo su cuerpo empezaba a temblar por los nervios.

—Hola, ¿cómo estás?

—Mejor.

—¿Tu rodilla?

—Ah..., bueno, como puedes ver ya está mejor, utilizo el parche porque apenas está cicatrizando y me parece que se ...

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