Capítulo 123 La llegada de la caballería

Bea

El aire en el apartamento de Sarita se cortaba con cuchillo. Entre los informes que caían en cascada sobre la mesa del comedor y el constante repiquetear de mis propios dedos contra la madera, el timbre de la puerta sonó con una insistencia escandalosa. Minutos antes, Tomás se había marchado con...

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