Capítulo 49 Capítulo 49

El sonido del maletero al cerrarse interrumpe la tranquilidad de la tarde como un recordatorio inevitable y frío. Suelto un suspiro pesado, de esos que nacen desde el fondo del pecho. El sol del domingo ya no tarda en ocultarse sobre el horizonte; el cielo se tiñe de un violeta oscuro, casi sangrien...

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