Capítulo 30 30

Eran las once de la noche cuando, luego de volver a vestirme una vez que mi ropa se secó, terminé de limpiar el desorden que había en la casa de Caín; necesitaba distraerme, y no encontré una mejor forma, ya que no estaba dispuesta a ver televisión entre tanta suciedad. La cantidad de botellas que r...

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