Capítulo 40 40

Abrir los ojos y toparse con aquel rostro de bella faz era la mejor manera de despertar una mañana. En especial, luego de la agotadora noche, resultado de una reunión que tomó más de lo esperado. Pero no me molestaba, porque adoraba verlo en su zona de confort; la autoridad y confianza que expresaba...

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