Capítulo 11 Calor

Anton

Todavía podía sentir el calor de los brazos de Juan.

Lo cual era… extraño.

No malo. Solo… extraño.

No estaba acostumbrado a que alguien me abrazara así. No de esa forma tan reconfortante, de cuerpo entero, pecho contra pecho.

Especialmente alguien como Juan, que era atlético, seguro de sí...

Inicia sesión y continúa leyendo