Capítulo 24 Querer

—No tienes que querer hacerlo —lo interrumpí, acercándome hasta que mis rodillas rozaron las suyas—. Simplemente lo haces. Lo que significa que ahora es tu turno.

—¿Mi… turno? —Su voz se quebró adorablemente.

Me incliné hasta quedar nuevamente a la altura de sus ojos.

—Besos en el cuello —dije so...

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