Capítulo 39 Capitulo 39

El lunes el quincho olió a alcohol y a vidrio barrido.

Alguien había recogido las botellas. Quedaban los huecos en el estante, como dientes. El fiscal era un hombre de camisa arrugada y zapatos polvorientos. No dio la mano. Señaló el piso.

—Acá.

Iván se quedó donde había estado la silla. Las ...

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