EPÍLOGO Y FINAL

Las contracciones se intensificaban cada vez más mientras sentía que algo empujaba, poco a poco sentía como si mi bebé rompiera mis entrañas, pero no me importaba soportar el dolor, todo lo que quería era ver su hermoso rostro y, por supuesto, que naciera bien, aunque yo quedara totalmente destruida...

Inicia sesión y continúa leyendo