Capítulo 28 Mañana será otro día

Amaia.

Se supone que luego del enfrentamiento con Ernesto debería estar tranquila, debería suspirar con alivio.

Entonces, ¿por qué no lo hago?

Es simple, por Audrey.

Mi pecho duele por ella, aunque mi pequeña no sea consciente todavía de ese dolor.

Es duro comprender que mis peores miedos, ...

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