Capítulo 30 Eres mía

Amaia.

Mi pregunta lo hace sonreír. Y yo me quedo muda con solo verlo hacer ese gesto.

Siento que una corriente eléctrica me recorre todo el cuerpo y una cosquilla permanente se establece en la boca de mi estómago. Las piernas se me vuelven gelatina y creo que, a mi alrededor, todo se detiene....

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