Capítulo 40 Nada

Amaia.

El mundo desaparece a mi alrededor en cuanto sus labios se unen a los míos; en cuanto damos rienda suelta a esto que nos ahoga y no podemos evitar. En mi subconsciente se prende la alarma de que estamos en el Club, el centro mismo del hervidero, pero no me detengo a pensar en eso ni un s...

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