Capítulo 62 Y con él, se alejan las esperanzas

Amaia.

Los hombres me abren el paso hasta que llego a la barra. Una alta banqueta en el mismo medio de todo me espera. Del otro lado del bar, está Mateo, que ahora me mira con el ceño fruncido. Tomo asiento con una sonrisa en mis labios y me acomodo de tal forma que mi figura, cubierta solo en ...

Inicia sesión y continúa leyendo