Capítulo 67 ¡Adam!

Amaia.

Toda mi piel se eriza al escuchar esa irritante voz. Mi estómago da un vuelco y me giro a tiempo de ver al senador que trató de violarme en el despacho de Richard hace unas noches. Me incorporo lo más rápido que puedo y me retiro el pelo de la cara para no perderlo de vista en ningún mom...

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