Capítulo 35

Exhalando bruscamente por la nariz, apago el teléfono y lo guardo en el bolsillo antes de darme la vuelta. La chica que emerge del umbral ya no es una chica. Es toda una mujer, con sus curvas exageradas y el seductor balanceo de sus caderas mientras camina hacia mí. Su cabello negro azabache es larg...

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