Capítulo 56

Sus ojos destellan un verde tan vívido e intenso que me roban el oxígeno de los pulmones.

—Como desees.

En un movimiento rápido y poderoso, me voltea y me lanza sobre la cama, sonriendo como un demonio mientras se arrodilla sobre mí, sus ojos recorriendo la longitud y amplitud de mi cuerpo sin un ...

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