Capítulo 30 Capítulo 30

Paloma no pensó en preguntarle a Dante por qué quería besarla, su mente, propensa a irse por caminos completamente ajenos al tema principal, estaba demasiado ocupada en comprobar si la nariz del magnate seguía en su sitio. No parecía rota; había sangrado un poco, sí, pero nada que anunciara una ...

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