Capítulo 31 Capítulo 31

El desayuno transcurrió con una quietud extraña, Osvaldo, siempre discreto, notó el leve amoratamiento en el rostro de Dante, también el sonrojo persistente en las mejillas de Paloma, pero no dijo nada.

A su juicio, Dante era un caballero.

Dante apenas tocó el café. Paloma removió el suyo con ...

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