Capítulo 5 Capítulo 5
Dante vio a la pelirroja caer de rodillas, y no pudo evitar ver casi con horror a Osvaldo, y es que en realidad las rodillas de Paloma crujieron ante el impacto.
—Por favor, señorita Paloma, trate de mantener la calma.
Pidió Osvaldo al tiempo que le ayudaba a ponerse de pie, o mejor dicho la guiaba hasta uno de los sofás, realmente el mayordomo tenía hielo en las venas, o quizás estaba acostumbrado a ver cosas peores.
—Será mejor que le traigas un vaso de agua a la señorita.
Se limitó a decir Dante, sintiendo que sus manos sudaban, y eso realmente era algo extraño, este hombre estaba acostumbrado a trabajar bajo presión, vivir bajo presión, no solo ante las compañías que estaban a su cargo, sino ante el peso de su familia, y aun así había algo extraño en toda aquella situación, había algo que su mente no terminaba de procesar, no era la mentira, eso ya lo había procesado, lo que no terminaba de comprender, era por qué le parecía tan dulce la regordeta mujer qué tal parecía hacía tiempo trabajaba en su mansión.
Mientras Paloma bebía agua, Dante y lo meditó un segundo con su mente astuta y rápida, primero se dijo que quizás lo que le causaba ternura era el color de cabello, pues su hermana Majo era pelirroja, pero no, lo descartó casi de inmediato, el cabello de María José era de un rojo natural, en cambio el de Paloma más parecía un tinte, no le quedaba mal, sólo enmarcaba aún más sus mejillas regordetas, unas que parecían dos bollitos de pan esponjosos blancuzcos, se detuvo en ese pensamiento, casi con miedo, porque una cosa es que le causara ternura ver algún bebé, en especial a sus sobrinos, pero una mujer de 22 años no podía causarle ternura.
—Hablaré con la trabajadora social, lo juro, le diré que solo fue una broma, pero por favor no inicie acciones legales.
Era lo único que repetía como disco rayado, y Dante se recordó mantener la calma, lo que menos quería era que Paloma empezara otra vez a entrar en crisis y que el llanto de la joven le dificultara negociar.
—Lamentablemente no puedes hacer eso, es decir, no voy a levantar acciones legales en contra de tu persona, pero en verdad, no puedes salir y decir que solo fue una broma, porque en ese caso sí debería iniciar acciones legales, no porque tenga algo contra ti, sino porque tengo una imagen que cuidar y si simplemente permito que esto pase como un simple desliz de una de mis empleadas, me arriesgo a que cualquiera pueda hablar mierda de mí.
Por supuesto, dijo Paloma, claro que Dante se iba a referir a toda aquella mentira como una mierda, porque como ya lo había dicho Amelia, un hombre como ese jamás se fijaría en una gorda como ella.
—Entonces…
—No nos apresuremos, soy un hombre de negocios, necesito escucharte, necesito saber por qué mentiste, para lograr pensar en una solución.
A Osvaldo la copa con agua casi se le cae de las manos, y no era para menos, su jefe a esta altura no sólo habrían iniciado acciones legales contra Paloma, también contra el asistente social y los periódicos, contra todo el mundo de ser necesario, por qué Dante Sandoval era un hombre que cuidaba su imagen casi con exceso, realmente había algo que no le cuadraba a Osvaldo, tanto así que por un segundo se preocupó por el bienestar de Paloma, porque ante la tranquilidad que mostraba Dante, quizás y pensaba deshacerse de ella de otra forma.
—Mi amiga fue madre de muy joven, Catalina falleció a las horas que nació Ángela, su último pedido fue que yo cuidara a su hija, entonces la justicia me permitió quedarme con ella, pero no como una adopción formal, sino solo estaba a mi cuidado, y ahora resulta que 4 años después, me quieren negar la adopción todo porque no estoy casada, no fue algo premeditado señor Dante, lo juro, solo fue el primer nombre que se me ocurrió, en verdad no creí que la asistente social fuese a llamar a los periódicos, ella en realidad no tendría que hacer eso…
Dante mordió sus labios, y es que no era para menos, Paloma le parecía una caricatura, de momento lloraba, de momento se enrojecía, y al final de su discurso. a la hora de acusar a la asistente social. sus mejillas se inflaron como si fuese una niña pequeña, poco le faltaba hacer un puchero con los labios.
—Pero puedo arreglarlo, lo pensé de camino aquí, puedo contratar un novio falso, entonces simplemente decirle a la asistente social que cometió un error, ni siquiera es necesario decir que lo tomé a usted como una broma, sólo que ella escuchó mal…
—¿En verdad le piensas enseñar a tu hija el mentir?
Osvaldo vio con atención a Dante, porque la idea de Paloma debía de reconocerse que era buena, sólo tendría que afinar unos detalles que, incluso él, podría ayudar a generar una mentira mucho más sólida, que decir de Dante que era un genio del engaño, lo que no entendía Osvaldo era por qué su jefe estaba poniendo excusas para no solucionar aquel problema.
—No es mentir, es solo fingir, además es por una excelente causa, Ángela lo comprenderá cuando sea grande, sabrá que una madre hace cualquier cosa por su hijo, incluso mentir.
Las lágrimas corrían por las mejillas de Palomo, sin embargo, una gran sonrisa se extendía por el rostro de Dante, y Osvaldo supo que algo definitivamente no estaba bien.
—En ese caso Paloma, creo que tengo la solución.
—¿En verdad?
Preguntó cargada de esperanza la pelirroja, mientras Osvaldo asentía fehacientemente a un lado de ambos, porque por supuesto que Dante tenía la solución, lo más probable era que sus jefes estuviese generando alguna de sus impecables mentiras, esas mismas que podían embaucar a cualquiera, algo que solucionaría ese falso compromiso, o al menos eso creía Osvaldo, hasta que Dante hablo.
—Por supuesto, como ya sabes Paloma soy un hombre de negocios, pero además creo en el destino, tú necesitas un prometido para conseguir la adopción de Ángela, yo necesito una prometida, no solo para que me ayude a quitarme a mi familia de encima, sino también para que mis negocios mejoren.
—¿Cómo así a qué se refiere con que sus negocios mejoren?
Consultó un poco preocupada Paloma, porque lo de la familia lo entendía, sabía muy bien lo que era tener la presión de la familia sobre uno, ella no lo había soportado, por eso había dejado a su familia atrás, pero lo que no terminaba de comprender era ¿que tenían que ver los negocios con un falso compromiso?
—La mayoría de las personas confían más en hombres que han formado una familia, este compromiso falso me dará ganancias y a ti te dará la adopción de tu hija.
Osvaldo se había convertido en una estatua que respiraba, más no pestañaba, porque en verdad no podía creer lo que su jefe acababa de decir, y es que quizás, todo lo que acababa de decir Dante, sólo era una mentira.
