Capítulo 55 Inútil como loba

Leila y River ya me esperaban afuera de la puerta cuando salí. Ambas corrieron a abrazarme.

—¿Estás bien? ¿Qué demonios pasó? Intenté preguntar por ahí, pero nadie decía nada. —dijo Leila sin aliento.

Estaban allí cuando los guardias vinieron a sacarme del apartamento. No podía imaginar lo traumát...

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