CAPÍTULO QUINCE

DALLAS

Mis ojos se abrieron de par en par al ver su enorme polla salir del toalla.

—¡Joder!— Las palabras escaparon de mis labios antes de que pudiera detenerlas. Todo sucedió en un segundo, pero fue suficiente para que mi imaginación se desbocara. Rápidamente me di la vuelta y cerré los ojos con ...

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