Doce: Chimia

Malfizan me besó, y luego me desmayé.

Recordé cada segundo de nuestro abrazo. Me atrajo hacia él, y su cuerpo me envolvió mientras el olor a ron, pino y cítricos abrumaba mis sentidos. Sus labios sabían a un dulce vino tinto, y cuando abrió la boca para invitarme a entrar, me levanté hacia él, pres...

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