Capítulo 10

Lirael

Los motores del yate zumbaban con constancia en la oscuridad, un retumbo mecánico que vibraba a través de los suelos de teca pulida y me subía por los huesos. Yo estaba hecha un ovillo sobre el cojín mullido dentro de mi jaula, afuera de los aposentos de Sebastian, mirando los herrajes de br...

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