Capítulo 133

Sebastian

Tomé asiento y acepté la copa de vino que Amy me tendió.

—¡Un brindis! —Amy alzó su copa—. ¡Por los nuevos amigos y los reencuentros inesperados!

Levanté mi copa, con los ojos clavados en los de Lirael.

—Por la señorita Lirael —continuó Amy—, y por su maravillosa relación con el señor ...

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