Capítulo 25

Sebastian

La flor se convirtió en polvo negro en menos de treinta segundos.

Lo había visto pasar mil veces, pero aun así lo observé con la misma fascinación distante. Tres gotas de mi sangre. La corrupción extendiéndose por tejido vivo como un cáncer. Luego, nada más que ceniza.

Mi mano ya ni siq...

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