Capítulo 79

Lirael

El silencio se alargó. Podía oír mi propio corazón retumbándome en los oídos, podía sentir el glamour de la Lágrima de Luna titilando con la intensidad de mis emociones. Mantén la calma. Mantén la puta calma. No puedes…

—Marcus —dijo Sebastian en voz baja—, lleva a la señorita Hartfield a...

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