Capítulo 24 Capítulo 24: Prepárate, Alma

El restaurante era uno de esos lugares donde la luz dorada hacía que todo pareciera más caro de lo que ya era. Tobías dejó el auto con el valet y puso la mano en la parte baja de mi espalda apenas cruzamos la puerta. No me aparté. Tampoco le di el gusto de mirarlo.

El jefe ya estaba sentado. Se leva...

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