La casa de las memorias.

En algún lugar de Madrid, España.

La lluvia tamborileaba en las persianas como si alguien golpeara desde el otro lado de un cristal invisible. Fernando Valderrey empujó la puerta de la casa de su abuela, la matriarca Emilia Santaella de Valderrey, y la madera cedió con un suspiro cansado. El recibi...

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