172 - Bienvenida a mi mundo, April Lontoc.

—Han pasado siete meses —dijo el doctor a la señora Evelyn, quien lucía todo menos feliz.

—No me importa cuánto tiempo haya pasado —gruñó ella—, no voy a rendirme con mi hija.

La señora Evelyn había perdido mucho peso en los últimos meses. Ver a su hija en un estado vegetativo le carcomía los sent...

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