Capítulo 12 Capítulo 12

Davide sintió que la rabia le quemaba en las venas, acelerando los latidos de su corazón hasta golpear violentamente contra su caja torácica.

Sus ojos azules se clavaron con desprecio en Ginevra, negándose a aceptar el vuelco que la realidad estaba dando en ese instante.

—Mi prometida no tiene qu...

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