Eran compañeros

Naomi

No me muevo.

No puedo. La presión en mi garganta no es lo bastante fuerte como para cortarme el aire, pero aun así pesa, aun así deja muy claro a mis sentidos agitados que Fraser puede partirme el cuello en un instante, así que me quedo aquí, boca abajo, esperando a que haga su jugada.

No d...

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