Deberíamos hablar

Naomi

Fraser le gruñe a la silueta alta y ancha de mi maldito cuñado.

—¡Espera! Joder, mi vida —me abro paso a empujones junto a Fraser y corro hacia la boca de la cueva antes de que pueda adelantárseme y matar a la familia que no debería estar aquí y que, definitivamente, no debería haber podido ...

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