Capítulo 106 Acompañandose y deseandose.

—Hey, niños, guarden silencio — el hombre mayor alzó la voz y se subió sobre una de las bancas de madera, para ser visto por la totalidad del equipo.

—Oye, Ezra, ¿para qué nos citaste a la hora del almuerzo? Yo necesito comer algo más que un emparedado — se quejó el rubio.

El cansado y quizá, dema...

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