Capítulo 33 Tomando valor.

—¡Oye, Elijah! — la voz de su peliblanco amigo se escuchó sobre la estruendosa música, y lo hizo voltear a verlo, al estar cruzando la entrada de ese mismo antro donde todo ocurrió. —No sabía que vendrías— dijo el chico al entrar con el alto y pelinegro joven, lo vio ignorar las miradas femeninas y ...

Inicia sesión y continúa leyendo