Capítulo 108 Capítulo 108

Leandro

Tomás llega a la prisión cuando están sirviendo la cena. No necesito que abra la boca para saber que algo anda mal. Tiene los ojos enrojecidos y evita mirarme mientras los guardias nos conducen a una pequeña sala. El corazón comienza a golpearme.

—¿Cómo está Valeria? —pregunto, acercándome...

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