La pesadilla 2.

—Tienes que ser valiente, ¿de acuerdo?— dijo mamá, besando mi frente.

Todo lo que pude hacer fue asentir con la cabeza y hacer lo que mamá decía.

—Esa es mi niña— dijo, forzando una sonrisa, era la sonrisa más dolorosa que había visto.

—Anuncia mi presencia— dijo mamá a un guardia del palacio.

—...

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