El sindicato.

Irene levantó a Juliana y corrieron por sus vidas.

Desmond agarró una bata para cubrirse y salió corriendo a buscar a Juliana. Al llegar, no pudo encontrarla.

—Mierda, escuchó mi conversación —dijo pateando la puerta.

—¡Guardias! —llamó, y en un minuto o dos, todos se alinearon frente a él.

—Sal...

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