Capítulo 18 Hogar, dulce hogar

Vehículo blindado avanzó con suavidad por las calles vacías de la ciudad, dejando atrás el ambiente del hospital y todo el desorden del hospital, nadie nos seguía y eso me tranquilizó.

—Descansa, mi amor; vas a estar bien, lo prometo—besé su coronilla con ternura; quería que olvidara el mal rato qu...

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