Capítulo 22 Eres mi condena y salvación

Sus manos ágiles recorrieron mi silueta despacito como si deseara memorizar cada rincón de mi cuerpo, lo cual me hizo estremecer; era electrizante sentír sus manos fuertes, pero a la vez delicadas sobre mi piel.

—Vladimir... —un gemido escapó de mis labios, lo deseaba; aunque mi cuerpo no estaba pr...

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