Capítulo 28 Enfrentar la realidad

Ya no había cadenas invisibles ni miedo a las sombras de mi pasado; estar al lado de Vladimir era una elección consciente, nacida de la confianza en medio del dolor.

—No tienes nada que temer, Bianca —gruñó suavemente—. Mañana no estarás sola, serás la mujer de Vladimir Volkov, una dama digna de se...

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