Capítulo 29 Mi lugar

La timidez que una vez me paralizó se evaporó al sentir la presencia imponente de Vladimir; las miradas incrédulas de los doce miembros del consejo de administración bailaban entre mi figura, la esmeralda que destellaba en mi mano y el rostro pálido de mi tío, quien aún intentaba sostener una sonris...

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