Capítulo 31 Ella lo interroga sin piedad

El amanecer no llegó con luz. Llegó con el sonido de un motor nuevo estacionándose frente al hostal.

Carmen no había dormido. Tampoco Iván. Se habían pasado las últimas horas en silencio tenso, escuchando cada ruido del pasillo, midiendo la respiración del otro, conscientes de que el espacio entre ...

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