Capítulo 127 Capítulo 126

Los cuerpos se distanciaron apenas un par de centímetros, pero el abismo entre sus mentes volvió a abrirse de golpe, implacable.

Eira permaneció con los ojos muy abiertos, la mirada fija en la penumbra mientras el calor de sus labios comenzaba a enfriarse ante el choque brusco con la realidad.

Las m...

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