Capítulo 144 Capítulo 143

El primer signo de vida fue un latido ensordecedor detrás de las sienes.

Eira abrió los ojos despacio, pero la tenue luz que se filtraba por las cortinas del dormitorio principal le atravesó las pupilas como una ráfaga de espinas.

Cerró los párpados de golpe, dejando escapar un gemido ahogado.

El cu...

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