Capítulo 151 Capítulo 150

El pasillo del supermercado olía a manzanas frescas y a detergente industrial.

El rechinar constante de una rueda defectuosa en el carrito marcaba un ritmo cansino, pero Eira prefería concentrarse en ese sonido cotidiano antes que en el latido apresurado de su propio corazón.

Sacar a Nieves de la at...

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